miércoles, 20 de julio de 2016

Tres historias sobre los Kuei

YE, era uno de los hombres más sabios en China, un día decidió pasar toda una noche en un hostal embrujado, durante esa noche cuatro fantasmas perturbaron su sueño: el primero era el espíritu de una mujer que se había ahorcado; el segundo fantasma era el espíritu de un asesino que fue decapitado por la justicia China; el tercer fantasma, era el espíritu de un hombre que murió quemado y; el cuarto y último fantasma era un hombre que murió ahogado en un río y cuya aparición era la de un ser hinchado. Dado que Ye no tenía ningún temor por estos cuatro Kuei, éstos no tenían ningún poder sobre Ye y no le pudieron infligir daño alguno; así que Ye habló con ellos durante aquella noche y les pidió que dejaran de causar daño a los vivos; los Kuei aceptaron abandonar el hostal con la promesa de una vida siguiente llena de recompensas.

La historia conocida como El sauce embrujado relata cuando Lu Ch’ien decidió deshacerse de los fantasmas que habitaban la casa que había adquirido. Cierta noche un espíritu que se hacía llamar Comandante Sauce lanzó sobre la ventana de Lu una carta en donde amenazaba con matarlo si no abandonaba la casa que pertenecía a los fantasmas que la habían habitado por más de un año. Después de recibir esa carta, se apareció un fantasma, como Lu Ch’ien no le temía le lanzó una flecha con fuego que hizo desaparecer al fantasma. Días después el fantasma volvió a manifestarse, pero en esta ocasión la fecha de Lu pudo alcanzar su pecho, lo que le hizo huir nuevamente; sin embargo, al huir herido dejó un rastro que condujo a Lu y sus sirvientes hasta un viejo sauce, ahí fue donde se dieron cuenta que el Comandante Sauce era realmente el fantasma de un viejo árbol. Lu decidió talar el árbol y utilizarlo como leños para calentar su casa.

La última historia trata del policía de nombre Yin, quien salvó a una mujer de ser ahorcada por un fantasma que se había suicidado de esa forma. Cuando el Kuei se dio cuenta de la presencia de Yin, montó en cólera y trató de matarlo en lugar de la mujer que tenía por víctima. Tanto Yin como el fantasma lucharon ferozmente hasta el amanecer, esto debilitó al Kuei hasta convertirlo en un leño podrido y sin posibilidad de volver a causar ningún tipo de daño.

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